Biohackers, Biohacking y Biología sintética

Biohackers, Biohacking y Biología sintética

Contenidos

– Qué es el Biohacking

– Qué es la biología sintética

– Implicaciones del trabajo de los biohackers

– Perfil del Biohacker: democratización de la investigación

– Avances para la ‘ciencia ciudadana’

– Controversias y riesgos: Voces críticas

Tags: biohacker, hacker, hacking ético, hacktivismo, biohacking, do-it-yourself, DIY, biología sintética, PCR, OpenPCR, arduino

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Qué es el Biohacking

El biohacking nació a principios de la década pasada casi paralelamente a la biología sintética (el primer encuentro abierto de biohackers se llevó a cabo en marzo del 2000).

Segun el Diccionario Oxford el biohacking se define como “la actividad de explotación experimental del material genético sin tener en cuenta las normas éticas aceptadas, o con fines delictivos”.

El biohacking, compuesto por las palabras “biología” y “hacking” es una práctica cuyo propósito es el acercamiento de la ciencia a la ciudadanía; trasladando los laboratorios de investigación a los garajes u hogares del público general.

En pocas palabras: el concepto do-it-yourself (DIY, hazlo tú mismo) en biología. Si existe la computación personalizada, ¿por qué no hacer lo mismo con tu propia biología molecular?

Dos principios básicos: el afán artesano y el DIY (no en vano muchos de los equipos del laboratorio y reactivos así como los protocolos son elaborados por los propios usuarios llegando a montar laboratorios enteros por costes irrisorios) y la colaboración abierta: la licencia Creative Commons es ubicua, todo se comparte y todos opinan para mejorar.

Sin embargo, para sus adeptos y defensores, es una actividad que se caracteriza por su práctica al margen del ámbito académico, que se acoge al código abierto, y que integra en su seno a personas aficionadas a la biología aunque carezcan de una formación reglada específica. ¿Su filosofía? Promover una biología accesible para todos, fundada sobre el conocimiento abierto y las soluciones tecnológicas de bajo coste.

De hecho, en 2011, las redes de laboratorios DIYbio en Europa y Estados Unidos, impulsaron el establecimiento de un código ético que regulara sus actividades, respetando todos los sistemas biológicos y siguiendo reglas de seguridad en laboratorio.

Sólo un año después, el propio FBI organizó una conferencia de 3 días sobre Seguridad y DIYbio junto a miembros de los principales laboratorios de biohacking.

El movimiento se basa en los principios de innovación, el emprendimiento, democratización de la ciencia y educación.

Aunque la cultura del DIY nació en la década de los cincuenta, lo cierto es que es ahora cuando esta filosofía está arraigando en el área de la biología molecular. Y el do-it-yourself forma parte de una visión mucho más amplia, conocida como biohacking, una disciplina que busca unir la práctica y ética del hacking con los nuevos avances relacionados con la genética y la biología.

Qué es la biología sintética

Básicamente es un nuevo campo que explota las técnicas de la Ingeniería Genética hasta el límite.

Así que los retoques que se le hacen a la soja transgénica pueden resultar a su lado pintorescos. Se aprovechan programas de ordenador para diseñar e imprimir secuencias artificiales de ADN en una máquina denominada Sintetizador de ADN. Este ADN sintético se introduce en un organismo huésped para hacer cosas poco usuales.

Los participantes de esta biología de “andar por casa” o biología casera, se identifican con la estética biopunk así como con el movimiento Transhumanista y el Techno-progresismo.

Cuentan con su propio Manifiesto, en el que reclaman la alfabetización científica de la sociedad “para ser colaboradores activos de su propia salud, la calidad de su comida, agua y aire, sus interacciones con sus propios cuerpos y el complejo mundo que les rodea”, según afirma Meredith Patterson, autora de dicho documento.

El biohacking comprende la gestión de la propia biología utilizando una serie de técnicas médicas, nutricionales y electrónicas con objeto de ampliar las capacidades físicas y mentales del sujeto.

El objetivo filantrópico de acercar la ciencia a la ciudadanía es una de las metas más bellas de los biohackers, pero junto con el desarrollo de nuevas herramientas de trabajo y protocolos de experimentación caseros, también nos deberíamos replantear cómo podemos evitar posibles problemas futuros.

Un ejemplo: Tim Cannon se implantó sin ayuda de médicos ni anestesia un dispositivo subcutáneo (Circadia) que ahora transmite la información biométrica de su dueño a cualquier dispositivo con Android, y cuyo código fuente está colgado en Internet.

Otro más: por 40 dólares, los biohackers se comprometen a enviar a todos los donantes de Estados Unidos hasta 100 semillas obtenidas mediante Bioingeniería, para plantar en el patio o donde se quiera. Hasta la fecha, cerca de 5 mil personas han enviado su dinero para tan singular proyecto de semillas, lo que significa que pretenden fabricar al menos 500 mil semillas mediante biología sintética, y luego distribuidas al azar por todos los rincones de Estados Unidos.

Y otro: En junio de 2013 el laboratorio estadounidense BioCurious propuso un proyecto en la plataforma de financiamiento participativo Kickstarter para crear plantas genéticamente modificadas que brillaban en la oscuridad. A raíz de la polémica que se generó a partir de él sobre los usos apropiados de las biotecnologías, Kickstarter decidió prohibir las campañas que prometieran organismos genéticamente modificados como recompensa.

Implicaciones del trabajo de los biohackers

Desde hace años es posible comprar máquinas de PCR (una herramienta imprescindible en cualquier biolaboratorio) por eBay. Se puede hackear la materia viva, construir quizás bacterias modificadas en casa para producir proteínas de interés a pequeña escala o extraer el ADN de manera casera y experimentar con él en nuestra propia cocina.

Desarrollar un software con el que podamos trabajar con el genoma como si fuera un programa informático. Nada de esto es imposible mediante biohacking.
Esto y mucho más, porque si por algo se caracteriza el ser humano es por su capacidad de invención y experimentación. Curiosidad innata.

Pero a pesar del sueño de trabajar en biología desde el garaje, igual que Microsoft o Apple, lo cierto es que no es lo mismo manejar este tipo de experimentos en nuestras casas.

Existen ciertos problemas de bioseguridad que deberíamos plantear antes de promocionar estas prácticas, por razonables e idealistas que sean.

No se trata de poner puertas al campo, como diría el refrán, sino más bien de garantizar que el manipular bacterias en nuestras cocinas no va a suponer a la larga un problema de contaminación en nuestro vecindario con microorganismos peligrosos.

Reglas básicas para aplicar la precaución y el sentido común. Estandarizar los protocolos de seguridad ha de ser una obligación para cualquier investigador, profesional o amateur, para garantizar que los experimentos ofrecen buenos resultados, y no perjuicios en el futuro.

Perfil del Biohacker: democratización de la investigación

Los investigadores biohackers son en su mayoría profesionales que se aburren de la investigación ordinaria, aunque también incluyen autodidactas que no se dedican profesionalmente a la biología molecular pero que sin embargo en su afán de aprender han decidido embarcarse en esta nueva empresa.

Avances para la ‘ciencia ciudadana’

El biohacking ha impulsado avances en un tipo de dispositivo que constituye, además, una de sus principales herramientas de trabajo: el PCR (siglas en inglés de “Reacción en cadena de la polimerasa”), tecnología por la que Kary Mullis ganó en 1993 el Premio Nobel de Química, y que permite crear millones de copias de una misma secuencia particular de ADN, lo cual tiene múltiples aplicaciones en el campo de la ingeniería genética (clonación), de la ciencia forense (identificación de personas) y la paleontología (clasificación de seres vivos).

El progresivo abaratamiento de esta máquina fue un factor fundamental en la aparición del biohacking, el salto definitivo al gran público se ha producido gracias a OpenPCR, un proyecto surgido en el seno de DIYbio.

Éste es un kit con especificaciones abiertas, basado en Arduino y que se vende (por un accesible precio de 600 dólares) listo para montar. Cualquier aficionado al Do It Yourself podrá secuenciar e identificar ADN gracias a este aparato (basado, además, en el chip Arduino).

Casi todas estas investigaciones toman como base E.coli (aunque muchos otros organismos se han hecho un hueco en estas investigaciones) llegándose a hallar todo tipo de investigaciones: obtención de biocombustibles, métodos de diagnóstico de enfermedades del metabolismo del hierro, bacterias capaces de detectar la presencia de melanina e incluso vacunas.

Debido a estas enormes posibilidades muchos de sus entusiastas proclaman que el biohacking podría tener un papel importante en un futurible boom de las tecnologías biológicas comparable al que acaeció con Silicon Valley y todas las empresas que surgieron en garajes de autodidactas (uno de los ejemplos que los defensores del biohacking suelen emplear a modo de argumento es el caso de Agribiotics, una empresa fundada por un investigador retirado en el garaje de su casa que acabó siendo comprada por un valor de 24.000.000 USD $).

Probablemente, en la gran mayoría de los inconvenientes del desarrollo de aplicaciones es donde la biología sintética puede ser una disciplina de gran ayuda mediante su filosofía de estandarización de chasis y partes de modo que con un catálogo más o menos estandarizado para cada organismo, el diseño de circuitos sea algo asequible para todo el mundo.

Controversias y riesgos: Voces críticas

Según algunas opiniones, no tendremos que esperar mucho tiempo para que no sea extraño encontrarnos con personas que se han implantado chips para realizar diversas funciones: desde abrir las puertas, funcionar como códigos o comprar pasando la mano sobre un lector.

Eso, por no hablar de los miles de marcapasos, suministradores de medicamentos y prótesis incorporados al cuerpo humano.

Todos son susceptibles de enviar datos y también de ser atacados. Es tan cercano como que ya existe una comunidad de biohacking para normalizar los implantes.

La controversia generada por la biología sintética practicada por los biohackers está servida.

Esto es debido a los riesgos que sobre su seguridad se plantean en relación con estas nuevas intervenciones genéticas, los riesgos de estas armas biológicas y su impacto social.

Muchos millones de dólares de la empresas, tales como Monsanto, Du Pont, BP, Shell, Chevron, Exxon, Dow, se están destinando a estos fines. Incluso los biohackers de Kickstarter tienen su propia empresa de Biotecnología, lo cual no es algo muy habitual para artistas que se quieren dar a conocer. En 2014, 111 organizaciones solicitaron una moratoria sobre la Biología Sintética, al igual que varios países lo hicieron en la Convención de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica. Al igual que los cultivos transgénicos, cada vez hay mayor oposición hacia la biología sintética.

¿Kickstarter?

Es posible que usted haya oído hablar de Kickstarter, un sitio web muy apreciado por artistas, diseñadores, cineastas y otros, que aprovechan la financiación que consiguen a través de esta plataforma. Pero Kickstarter ha asumido otro nuevo papel, bastante desagradable: una vía para la experimentación de las empresas de biotecnología, que buscan nuevas formas de evadir normas y regulaciones.

Generalmente, los proyectos de Kickstarter son productos inocuos, tales como cómics, y se ha optado por la prudencia. Kickstarter tiene incluso sus propios límites éticos en asuntos como las armas, las drogas y la pornografía, dejados al margen por razones obvias. Algo más misterioso es que también consideren poco éticas las gafas de sol.

Sin embargo, los biohackers de California quieren hacer uso de la maquinaria de Kickstarter para algo mucho más controvertido que unas gafas de sol. Pretenden que la plataforma les sirva para el lanzamiento de organismos creados mediante Bioingeniería, no aprobados, no declarados ni controlados, financiados a través de Kickstarter para usar la biología sintética en el diseño de plantas que brillan en la oscuridad.

Referencias y Relacionadas:
Eso sí que me da miedo
Wikipedia
Futurelabcamp
Genome at Home: Biohackers Build Their Own Labs
Group:Biohacking
Biología sintética: ¿debemos tener miedo?
Biohackers Are Kickstarting Some Unregulated Experiments
Kickstarter, biología sintética y biohackers

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